Estadio Luzhniki, un contraste de la vieja y la nueva Rusia

En dicho inmueble se inaugura la Copa del Mundo y debuta México contra Alemania.

Actualizado el 14 de junio de 2018
ESPN Digital

MOSCÚ - Una estatua Lenin, histórico político ruso, resguarda el Estadio Luzhniki, el templo del futbol ruso en el día previo a la inauguración al Mundial de 2018, mientras las calles están cerradas al acceso vehicular y la gente ultima detalles en edificios aledaños al inmueble de 80 mil personas.

El ambiente mundialista invadió a la capital rusa y alrededor de Luzhniki es una fiel muestra de ello. La diversidad de aficionados que caminan cerca del estadio viven su fiesta. No importa si son de Uruguay, Marruecos, Arabia Saudita, Perú o los propios rusos que están contagiados por lo que se vivirá a partir de este jueves.

El estadio más grande para esta Copa del Mundo, que recibirá siete partidos entre los que destacan el inaugural y el de la Final, tuvo una renovación de más de cuatro años hasta llegar a este momento en el que se reporta completamente listo y ya en operaciones tanto dentro como fuera de él.

Luzhniki, antes llamado Central Lenin Stadium, es un contraste de la vieja Rusia con la nueva y el capitalismo reflejado sobre todo en el consumismo afuera del estadio con las numerosas marcas y tiendas que hay relacionadas con artículos sobre el Mundial y que a un día de la inauguración, ultiman detalles para por fin estar abiertas y llenas de aficionados que prometen comprar lo que se les ponga enfrente.

En este inmueble, en el que también jugará la Selección Mexicana el domingo frente a Alemania, la cancha luce impecable y su renovación es notable en su fachada y en su interior, en el que están perfectamente señalizados los accesos, las butacas y hasta la zona para los medios de comunicación.

En el día previo al inicio del Mundial, la gente trabaja en las calles para dejarlas impecables para el inicio de la justa. Hay trabajadores que destacan limpiando edificios aledaños, mientras que los circuitos más próximos al inmueble están cerrados como medida de seguridad, lo que generará que los aficionados arriben por su propio pie y caminen alrededor de 700 metros desde donde los pueden dejar los medios de transporte.

La seguridad es máxima alrededor de Luzhniki. Hay policías y hasta militares que observan absolutamente todo. Incluso revisan las alcantarillas continuamente y diferentes aparatos antibombas los pasan por diversas zonas para asegurarse que no hay algún artefacto sospechoso enterrado en las zonas verdes.

Los únicos automóviles que pueden acceder a la zona cercana al estadio lo hacen siempre y cuando tengan un ticket especial para ello. Cada detalle está perfectamente controlado.

Para los aficionados, además de caminar por alrededor de 700 metros, deben pasar por dos filtros de seguridad, por lo que las recomendaciones es que lleguen con bastante anticipación cuando vayan a algún partido. El primero de los retenes está a medio kilómetro del estadio y el otro a unos pasos más de la entrada del recinto.

El Mundial llegó a Rusia y su templo más preciado ya aguarda a que llegue el momento del silbatazo inicial para vivir su propia fiesta en el campo. Fuera de él, los festejos son constantes, gracias a los miles de aficionados que han invadido el país para vivir el evento deportivo más importante del planeta.

*Con información de Tom Marshall

CONTENIDO PATROCINADO

Comentarios

Usa una cuenta de Facebook para agregar un comentario, sujeto a las políticas de privacidad y Términos de Uso de Facebook. Tu nombre de Facebook, foto y otra información personal que hagas pública en Facebook, aparecerá en tu comentario, y puede ser usado en las plataformas de medios de ESPN. Más información.